No te sientes en la cama que se arruga

Tenia una amiga cuya madre no decía no te sientes en la cama que se arruga. Podíamos sentarnos en las sillas en el suelo o hacer lo que quisiéramos mientras no tocáramos la cama.

En mi casa las cosas no eran así quizás por eso me sorprendía tanto esa norma de la casa de mi amiga.

¿Para qué son las casas/camas?

Desde entonces y, quizás porque me lo ha inculcado mi familia, tengo claro que las casas son para vivirlas, para usarlas, para darles todo el tute posible. Y por eso, en parte, mi casa no parece un museo, ni está colocada e impoluta. Porque la usamos, mucho.

El peque suele jugar en el salón, porque nosotros estamos en el salón, ya sea al PC o leyendo, viendo la TV o jugando con él. La vida se hace en el salón así que es la habitación más empantanada de toda la casa.

A veces veo fotos en pinterest o en instagram y pienso que me gustaría tener una casa así de recogida y bonita. Pero entonces tendría que gastar tiempo en ello, en vez de en jugar. Y la verdad que para lo que dura recogido no me merece la pena.

En mi casa mi hijo trepa por el sofá, y alguna vez se ha caído. Y ha aprendido cómo trepar y cómo no hacerlo. Quizás haya mamás que se horroricen ante ello, pero yo pienso que mi sofá es solo un sofá, un mueble, y hay mil para reemplazarlo, pero esos ratos de juego trepando no los cambio por nada del mundo. O esas siestas yo leyendo y el peque a la teta. O cuando nos juntamos los tres a ver un capítulo de la patrulla canina.

¿Las casas son para vivir o para posturear?

Yo creo firmemente en que las casas son para vivir, necesitaría una segunda casa donde no viva para posturear, pero para eso siempre tengo la opción de irme a un hotel o algo así que me tengan todo ordenadito y hacer como que esa es mi casa por unos minutos, jajaja.

No digo que sea incompatible vivir la casa y tenerla lista para postureo, pero yo aprecio mucho más mi tiempo de ocio que el de recoger y limpiar. Llevo 5 años viviendo en la misma casa y mi salón aún no tiene cortinas, ni nada que nos tape del exterior. Si quiero que no nos vean, bajo las persianas.

¿La cama que se arruga?

Pues eso digo yo… ¿Y qué si hay cacharros en el fregadero? ¿Y qué si te has dejado la lavadora puesta? Dejemos de intentar ser perfectas y vivamos nuestras casas, nuestro tiempo… La vida es escasa como para estar preocupándose de si la cama está arrugada o no.