Disfruta de la vida

Después de comentar que no me da la vida y hablar tanto sobre la depresión siento que necesito hacer este alegato: disfruta de la vida.

Disfruta de vivir

Como persona con depresión vivir a veces se me hace una pesada carga. Una elección que me cuesta tomar. Algo que no estoy segura de querer seguir haciendo.

Pero esa es la enfermedad que me habla. Que me pone delante todo lo malo y lo negativo de seguir y me oculta las cosas buenas. Minimiza aquello que me perdería. Como dice Rebelde Mami en uno de sus últimos posts que me han hecho pensar, merece la pena vivir por ver crecer a Loki.

Disfrutar de la vida en ciernes que es ese pequeño ser al que ya le queda cada vez menos de bebé y más de niño.

Pero no disfrutar de su vida, sino de la mía, de lo que me aporta, lo que gano y lo que me hace sentir.

Disfruta con las pequeñas cosas

Con ese rayo de sol que te despierta. La vocecita de tu peque llamándote. El calorcito de tu pareja entre las sábanas. El olor del delicioso café recién hecho. Las conversaciones kilométricas por telegram de madrugada…

Y si te cuesta encontrar esas cosas haz una lista. Sin obligarte a ello. Simplemente puedes tener una nota abierta en el teléfono y cuando encuentres algo pequeño que te haga sonreír lo apuntas para luego poder echar un vistazo y ver las que has encontrado. Quizás te sorprendas.

Disfruta de las grandes cosas

Celebrar. Hay muchas celebraciones estipuladas a lo largo del año que son obligatorias… San Valentin, el día del padre, de la madre…

Y pasamos por alto nuestros grandes logros. Nos olvidamos de celebrar que el peque inicia la guardería. Que hemos conseguido un nuevo trabajo, los kilómetros acumulados haciendo deporte, una receta que nos ha salido riquísima.

Y celebrar es compartir esa felicidad con los demás, no necesitamos una fiesta. Simplemente gritar me pasan cosas buenas.

Disfruta de la vida tal como viene

No te limites a existir un día tras otro en una serie de interminables dormir, café, metro, trabajo, metro, ducha, cena, cama.

Ese tipo de rutina en la que no encontramos disfrute es la que puede desencadenar una depresión. Protege tu salud mental con estos pequeños trucos:

  • La lista de las pequeñas cosas que me hacen feliz.
  • Dedicar 10 minutos a algo que te gusta (leer, cuidarte, escribir…)
  • Abraza y besa a los que quieres.
  • Agradece las cosas que tienes o te han ocurrido.

Y como dice la gran Marta Rivas Rius y no me canso de repetir:

Sonríe porque sobran motivos.