No te mereces el carnet de madre

Yo no soy quien para juzgar si te mereces o no el mal llamado carnet de madre. Ese que no existe pero que imaginariamente nos daría permiso para ser padres. Y si, yo también he pensado alguna vez que algunas personas no se merecen tener hijos. Pero según voy viviendo más el ser madre, más cuenta me doy de que tengo el listón en otra altura.

Una madre con depresión

Esa soy yo, una madre con un trastorno mental. Hay que llamarlo por su nombre. Quizás no es un trastorno que pueda considerarse grave o que ponga en peligro la salud de Loki. Yo, personalmente si siento que lo he tenido desatendido. O al menos no tan atendido como me hubiera gustado que lo estuviera. No lo suficientemente acompañado o estimulado.

¿Es apta una madre con trastorno mental para cuidar a su hijo?

Yo, desde mi particular punto de vista pienso que depende. Depende de la madre, del trastorno, del apoyo familiar que tenga, y lo pequeño que sea el hijo. En ocasiones, más de las que me gustaría reconocer, no me he sentido apta para el cuidado. Y sin embargo aquí estoy, haciéndome cargo de un ser de 22 meses.

¿Quien se lo merece?

Seguramente podríamos hacer una lista de un montón de motivos por los que quitar el carnet de madre o padre a alguien. Para mi el mayor sería hacer daño al peque. Pero en ese caso yo tampoco puedo tirar la primera piedra. Ya te conté que, a pesar de estar en contra de la violencia física, he pegado a mi hijo.

¿Cualquiera que ejerza violencia física no se merece el carnet?

Entonces me temo que muchísimas personas nos quedaríamos sin la capacidad de cuidar a nuestros hijos. No nos han enseñado a gestionar las emociones, la frustración, la ira… y eso nos lleva al lado oscuro.

Casi dos años sin carnet de madre

Loki va a cumplir 2 años dentro de poco y aún siento que no tengo el carnet de madre. Me falta tanto por aprender y tengo otras tantas cosas por pulir.

No sé si alguna vez me lo darán.

Llevo a rastras muchas ideas negativas y remordimientos. Sé que la mayor parte se deben a la depresión y otra a la culpa inherente de ser madre. Una amiga me dijo que en cuanto te quedas embarazada tienes dos nuevos inquilinos: tu bebé y la culpa maternal. Y que ambos se quedarán contigo el resto de tu vida.

Si, a veces pienso que no me merezco el carnet de madre. Luego me comparo con algunas que veo por la calle, las juzgo sin saber nada de sus vidas, sin ponerme en sus zapatos. A veces me siento mejor y otras peor.

Y si algo he aprendido de todo esto es a dejar de juzgar tan a la ligera, aunque confieso que sigo haciéndolo. Pero ahora al menos me doy cuenta y puedo recapacitar y pensar…

…no tengo ni idea de cómo es su vida.