La metáfora de la maleta

La maleta es un imprescindible cuando te mueves de casa. Acaban de terminar las vacaciones de verano y seguro que tienes fresca la idea. Hay quien hace listas para asegurarse de que lleva todo, quien lleva muchos “porsis” (por si llueve, por si hace frío, por si me duele algo…), quien la hace en el último momento, quien encarga otro miembro de la familia esa tarea y quien prefiere encargarse siempre de ello.

La maleta (y las bolsas) para vacaciones.

Yo soy de las que prefiere hacer la maleta, a veces con lista y a veces sin ella. Encuentro cierta satisfacción en organizar las cosas para que quepan en la menor cantidad de bolsas posible… llamadme rara.

A finales de Agosto decidimos irnos unos días a la playa para airearnos de la ciudad y que Loki disfrutara del mar y la arena. Nos fuimos solo 4 días y el plan era playa y chiringuito así que la maleta no necesitaba demasiada preparación.

En una bolsa metí todo lo que llevaríamos a la playa con la idea de que si hacía bueno nada más llegar pudiéramos ir directos. En otra bolsa metí toda la comida y derivados, lo necesario para el viaje, biberones, potitos y tentempiés playeros. Una tercera bolsa para las “cosas” también conocida como la bolsa random en la que vas metiendo la tablet, libros, cargadores, champú… lo que no encaja en las otras bolsas. La bolsa del carro con las cosas de Loki y finalmente la maleta con la ropa de los tres.

Después del viaje a Japón descubrí que todo es más fácil si está compartimentado. Por eso hice varias bolsas en vez de llevar todo en una maleta grande. Y porque no cabía de otra manera en el maletero.

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La metáfora de la maleta: preparar y guardar.

Primero preparé las bolsas que era comunes para los tres y luego la maleta de ropa. Seleccioné la ropa de Loki y le pregunté a Natsu que iba a llevarse. Puse todo doblado en montones por tipo al lado de la maleta para calcular hueco. Abrí la maleta en dos y metí todo lo de Loki en un lado y lo de Natsu en otro.

¿Y tus cosas Lucy?

Esta es la primera parte de la metáfora. Mi ropa, mis cosas, mi hueco… fue lo que quedaba tras rellenar la maleta con las cosas de Loki y Natsu. Y entonces me di cuenta:

La prioridad de mis cosas, de mi misma, estaba al final.

De forma muy visual me di cuenta de algo que llevo haciendo casi desde que nació Loki. Algo que muchas madres hacemos: poner al bebé primero. Es normal porque son seres dependientes que nos necesitan. Pero poner al bebé primero no tiene que significar ponernos a nosotras las últimas. Deberíamos estar a la par que el bebé. Sus necesidades son las nuestras, y a su vez una mamá que no se cuida no puede cuidar.

¿Y Natsu? ¿Por qué va por delante de mi?

Creo que muchas veces las mujeres bien por la forma en la que nos han educado o por cómo se estructura la sociedad tendemos a erigirnos como el sostén familiar. La que cuida de los demás, la que se sacrifica, la que está ahí siempre.

Eso muchas veces provoca que pongamos a los demás y sus necesidades por delante. Tenemos una lista prácticamente interminable de cosas por hacer y cosas como cortarse las uñas, ponerse la mascarilla o  salir a correr son secundarias. Las convertimos en secundarias porque no las valoramos como necesidades si no como caprichos.

El autocuidado nunca es un capricho. Echa un vistazo a tu maleta…

¿Con qué la llenas?
¿Cuál es la prioridad?
¿Te reservas un espacio?

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La metáfora de la maleta: los olvidos.

La segunda parte de la metáfora me sorprendió al día siguiente de llegar a nuestro destino. Descubrí que, a pesar de revisar mil veces, había olvidado traer algunas cosas.

Y todas las cosas que me había olvidado eran mías. Para cubrir mis necesidades.

No me había dado un lugar, y además, en las múltiples revisiones, al dejar lo mío para el final, lo había terminado olvidando. Llevé cosas de más para Loki y para Natsu. Yo tuve que comprarme algunas cosas allí. De hecho, trabajé con lo que tenía y me negué a comprar alguna cosa, por no gastar.

Cuando no tenemos algo presente lo olvidamos. Si no es importante, vital y necesario va fuera. No sé vosotras pero yo llevo ya algo más de 14 meses sin dormir del tirón una sola noche y eso pasa factura. Soy más caótica y olvidadiza. Me confundo al hablar, apunto cosas en el día del calendario que no es y se me pasan fechas importantes.

Hay tantas cosas que recordar: si ha hecho caca, si le has cambiado el pañal, si ha comido, cuánto, si tuvo fiebre, la próxima cita con el médico, vacunas… Y eso es lo básico porque luego puedes subir de nivel y liarte la manta a la cabeza con comida sana, actividades, estimulación, lectura…

Tenemos una pequeña vida en nuestras manos y nos olvidamos de una vida igual de importante: la nuestra.

No olvidemos nuestra vida. Es la única que tenemos para vivir. Y tener un bebé es maravilloso, es normal que queramos lo mejor para él o ella. Pero no podemos dejar de lado nuestra vida por la vida de otro. Porque todos necesitamos un espacio propio. Y quizás ese espacio ahora es menor que antes. Pero es igual de importante.

¿Recuerdas aquello que te encantaba hacer?
¿Puedes encontrar un momento para hacerlo ahora?

¿Quien carga con la maleta?

Para mi delegar no es un asunto sencillo, pero lo necesito. Así que a la vuelta Natsu se encargó de hacer las maletas mientras yo dormía con Loki. Y me sentí mal por dejarle solo con la tarea, pero lo necesitaba. Repartimos las responsabilidades. Horas después yo me levanté y me puse tras el volante despejada mientras él echó una siesta con Loki en el asiento de atrás.

No es necesario acumular toda la carga sobre nuestros hombros.

Seguro que hay alguien que puede compartir esa carga contigo. Puede ser tu pareja, tu familia, un amigo o amiga… quizás necesitas buscar esa ayuda en otro lugar…

Encuentra un momento y una persona con quien compartir la carga de la crianza. Es una maleta pesada que vas a llevar toda tu vida. Con suerte esa maleta irá evolucionando de bolsa de pañales a mochila o bolsa de deporte. No sabes qué va a llevar. No sabes qué vas a necesitar en este viaje.

Pero puedes compartir la carga de la maleta.

 

Espero que te haya gustado esta metáfora, si es así te animo a que me cuentes qué te ha parecido en los comentarios y que la compartas.