El feminismo es para las niñas

La semana pasada hable de feminismo, cómo lo entiendo yo y cómo debería influir en la crianza. Para mi el respeto es la base para educar, y desde ahí dando el salto a todo lo demás.

Quizás es solo percepción mía que me he puesto unas gafas nuevas y lo veo todo de otra manera. Pero no se puede negar que el feminismo “está de moda”. Se habla mucho más sobre ello, la gente es más consciente, las redes sociales difunden ideas feministas y rechazan machismos.

Hay campañas en favor de la mujer y su visibilización. Las niñas están siendo protagonistas de muchos virales y anuncios que se montan en el carro feminista.

Mensajes feministas para los más pequeños.

Cuando te fijas en los anuncios y los mensajes feministas dirigidos a los más pequeños (o sus padres) puedes ver unas líneas comunes:

  • Las niñas pueden hacer lo mismo que los niños.
  • La ciencia también es para las niñas.
  • Las niñas pueden ser princesas y superheroínas.

Los mensajes son para niñas, son protagonistas niñas, haciendo cosas con otras niñas.

Cuando recibo estos mensajes sonrío. Me gustaría haberlos recibido de pequeña. Sentirme empoderada y capaz. Saber que las cosas de niños no están fuera de mi alcance.

Entonces me paro a pensar y pienso si tuviera una niña sé que tengo que dejar que elija y ofrecerle juguetes o actividades que la sociedad cataloga “para niños”. Porque esa categorización es algo que solo está en nuestras cabezas.

Como mujer, me encantan esos mensajes. Pero como madre de niño “no me llegan”.

Diferencias entre tener un niño o una niña.

Cuando embarazada me preguntaban si era niño o niña y contestaba que era niño a veces me miraban con pena porque “no vas a poder ponerle lazos y vestidos” (traducción: no vas a poder usar a tú bebé como un muñeco). Y aquí me encontré con el primer tortazo de realidad:

Las niñas ya son muñecas desde el momento cero.

Estamos cosificando a las niñas en nuestra cabeza antes incluso de que hayan salido al mundo.

Queremos ponerlas “bonitas” para ¿lucirlas?.

Como madre de niño no siento esa presión. Las madres de niñas ya empiezan en esta lucha con el drama de “¿Pendientes si o no?” y desde ahí todo para arriba.

Ilusa de mi que pesaba que la única diferencia que habría entre criar un niño o una niña los primeros años estaba en la sorpresa que te encontrarías al quitarle el pañal.

Chibimundo - juego diferencias

Mensajes machistas para niños.

Las niñas reciben dos tipos de mensajes muy diferentes. Los positivos en pro de la igualdad desde los altavoces feministas y los “mensajes de siempre” más tradicionales y en ocasiones machistas. Los niños justo al revés, reciben muchos mensajes tradicionales (machistas) y los feministas, al estar más enfocados en las niñas… los filtran.

Y los filtran porque nos ven a los adultos filtrarlos constantemente. Loki aún no ha cumplido el año y me ha pasado varias veces que otros adultos (ajenos a la familia o círculo cercano) filtraban la realidad o dirigían mis/sus elecciones, por ser niño.

En el Carrefour (donde normalmente no se te acerca nadie a ayudarte a comprar). Yo buscando una camiseta colorida para la primavera, acabo en la sección de niñas. Se me acerca una chica y me pregunta que busco, el nombre y la edad de Loki. Cuando le contesto me dice: “ay si tenemos un montón, pero esta es la sección de niñas, la ropa para él está aquí…”.

Con la ropa es una lucha habitual, pero ¿y con otras cosas…?

En la farmacia buscando un cepillo de dientes. La chica me enseña varias opciones y la que más se adapta es uno con forma de elefante de color rosa. Yo pensando que ese color rosa pastel es horrible pero para cepillarse los dientes da igual. Cuando voy a pagar veo que está metiendo uno azul. Contenta porque era un color más bonito (para mi gusto) le digo: “¡ah que bien, había más colores!” Me contesta: “Claro, a este chicarrón no le vamos a dar un cepillo rosa, eso es de niñas“.

En ninguno de los dos establecimientos es habitual que el vendedor ayude a tomar decisiones sobre el producto a comprar. Y sorprendentemente, ahí estaba yo, siendo dirigida hacia las cosas de niños. Por otras mujeres.

El feminismo también es para los niños.

El feminismo reivindica la igualdad de mujeres y hombres. Si pienso que eso es solo para que las niñas “se pongan al día” con los niños nos estamos equivocando. Los mensajes feministas los tenemos que recibir todos: niños, niñas, adolescentes, mujeres y hombres.

Como mamá de niño lucho conmigo misma todos los días, porque en el fondo tengo un machismo dentro que me cuesta reconocer y controlar. Y casi siempre le compro ropa en la sección de niños, porque la de niñas está invadida por el rosa, y no me gusta ese color. No me lo pongo yo, y no se lo pongo a él. Pero tampoco nos ponemos ropa naranja.

Me encantan los vestidos y los tutús y las cosas para decorar el pelo, pero no tenemos. Siento que si se lo pongo ahora a él le va a dar igual, pero tampoco quiero convertirlo en “objeto de lucha”. Cuando pueda mostrar preferencias pasearemos por toda la sección de ropa y podrá elegir qué le gusta más.

Es tan agobiante el mundo de los niños (varones), la división es tal que parece que dijera:

No toques las cosas rosas o te contagiarás de “niña”.

Y desde mi maternidad no podré cambiar las cosas porque no tengo una hija. Pero voy a tener las orejas y los ojos muy abiertos a todos los mensajes para adaptarlos a lo que si puedo hacer y tratar de mostrarle un mundo más igualitario. Para que él no filtre mensajes, para que le lleguen todos y cada uno de ellos, independientemente de a quien vayan dirigidos.