A los pediatras no les gusta la teta

Durante este primer año de revisiones médicas de Loki he conocido a muchos y muy diferentes profesionales de la salud. Desde el ginecólogo que me atendió en el hospital para revisar que todo iba bien tras el parto, pasando por las enfermeras que nos cuidaron durante esos primeros días, la pediatra que nos dio el alta…

Y luego ya fuera del hospital hemos conocido a diversas enfermeras y pediatras tanto en la seguridad social como en la privada. En mi búsqueda del santo grial pediatril, intentando encontrar un pediatra que me diera indicaciones de salud sin hacerme sentir tonta y que no se metiera con mi crianza…  Confieso que aún no lo he encontrado, pero me he quedado con el más parecido a lo que buscaba.

Buscando un profesional de la teta.

Al principio buscaba a alguien que me ayudara con la teta. tuve mucha suerte y no fue complicado establecer la lactancia con Loki, pero si que me dolió al principio. Tenía sensaciones extrañas, un enorme picor en las mamas, me moría de sed y tenía más antojos que en todo el embarazo. Además con la cesárea fue difícil conseguir una posición correcta para amamantar sin ayuda.

Mi ginecóloga no tenía ni idea, el médico de cabecera aún menos, la matrona casi me pega por preguntar y la enfermera estaba muy perdida. Los profesionales sanitarios que me asignaron en mi centro de salud no tratan a muchos niños o embarazadas. Me debió de haber quedado claro con la vacuna de la tosferina, pero no. Seguí dando cabezazos contra la pared de la seguridad social.

En el seguro privado me pasó algo bastante similar. La revisión de suelo pélvico tuve que pelearla, y eso que era gratis. Los pediatras me daban cada uno una directriz distinta y ninguno me explicaba muy bien por qué. Cuando decía que había leído que algo no era bueno o no estaba recomendado se indignaban.

No sentí que ninguno tuviera mucha idea de la teta. Ni de las crisis de crecimiento. O gestionar emociones en el postparto.

No quiero generalizar, pero desde mi experiencia todos los pediatras que he encontrado tenían carencias al respecto de la lactancia materna. Puede que fuera falta de reciclaje o simplemente desinterés.

La teta en los primeros meses.

Durante los primeros meses no encontré ningún pediatra que me ayudara con el tema. Tampoco estaban en contra de la lactancia materna. Al llegar a los 4 meses fue cuando me empecé a dar cuenta de los “enemigos de la teta”. Empezaron con pequeñas sutilezas preguntando cosas como cuándo era mi incorporación al trabajo. Para empezar a darle fórmula, claro. Pero les dije que me estaba sacando leche y haciendo un banco propio. En vez de dar consejos para que lo hiciera de forma segura, todo eran pegas.

Es peligroso. Puede tener bacterias. Estás doblando la producción, te va a dar una mastitis. Y así…

Luego ocurrió lo de mi despido, por lo que dejé de hacer banco de leche, ya que no habría incorporación al trabajo y así se lo hice saber al pediatra a los 5 meses. Bueno, pero ya puedes empezar a darle papillas de “esta marca”. Perfecto, cambié de pediatra de nuevo.

La teta en los “siguientes” meses.

Cuando llegué a los 6 meses de lactancia y la correspondiente revisión me dieron la superhoja en la que te ponen los purés que tienes que darle al bebé, las cantidades que tiene que comer y lo de la fruta por las tarde y tal. Le pregunté por la alimentación autorregulada por el bebé (blw o baby led weaning) y me dijo que era una moda de ahora sin apoyo médico.

A partir de ahí empezó la lactancia prolongada y en cada visita me preguntan qué come. Mi respuesta siempre es la misma, de todo lo que puede comer a esta edad y teta. Los pediatras se sorprenden. Y entonces tenemos una conversación como esta:

  • P: “¿Pero ya duerme del tirón, no?”.
  • L: “Pues no, hace varias tomas nocturnas, 3 o 4”.
  • P: “No necesita esas tomas nocturnas”.
  • L: “Si no le doy teta se despierta”.
  • P: “Eso es porque estás cerca, tienes que pasarlo a su habitación ya, si no te huele no pedirá pecho”.

Esta conversación es bastante típica desde los 8 meses tanto en revisiones como en visitas por cualquier tipo de consulta. Tengo la sensación de que a los pediatras no les gusta que de teta.

La teta y el apoyo en la lactancia.

Durante todo este tiempo como madre tuve que buscar apoyo para la lactancia fuera del círculo de los profesionales de la salud. ¿Dónde lo encontré?

  • Mi madre, que no pudo ayudarme mucho porque yo “no mamaba” y se le “cortó la leche” (por mi culpa).
  • Mi tribu cercana, con diversas experiencias en lactancia más o menos agradables.
  • Alba lactancia en Internet tanto la información de su página web como el grupo de consultas de Facebook han sido mi mayor salvación.
  • Para mantener la lactancia si tienes que tomar medicación e-lactancia.org. Si topas con profesionales que desaconsejan la lactancia en cuanto tomas cualquier cosa esta web te ayuda a saber qué si y qué no es compatible.

No me he olvidado de los grupos de lactancia en centros de salud, pero las sesiones se pausaron durante el verano, que fueron los primeros meses de vida de Loki y luego ya no me sentí con ganas. conozco personas que van a grupos de apoyo a la lactancia y les ha funcionado muy bien, así que es muy recomendable.

Espero que encuentres profesionales de la salud que apoyen tu lactancia, y si no es así, que los recursos que dejo aquí te sirvan de ayuda. ¿Conoces alguno más? Déjamelo en los comentarios 🙂