Convergenciasolidaria: “esa gente” con Síndrome de Down

Convergenciasolidaria es una iniciativa de Blogdads en colaboración con la Fundación Gil Gayarre, una entidad sin ánimo de lucro que lleva 60 años trabajando para mejorar la vida de personas con discapacidad intelectual.

Puedes colaborar con la fundación realizando una donación y además participar de paso en un concurso.

Convergenciasolidaria: Sindrome de Down

Una de las características de las personas con Síndrome de Down es una mayor o menor discapacidad cognitiva (o intelectual). Esta condición se puede expresar en un amplio espectro, desde una alteración mínima a una muy marcada.

Pero por lo general nos imaginamos que siempre es muy marcada y que les impide hacer vida normal.

Al menos esa era la visión que yo tenía hasta que me tocó trabajar junto a una compañera que tenía Síndrome de Down.

Me lo avisaron en la entrevista de trabajo:

“Tendrás que trabajar con una persona con discapacidad intelectual. Ella se encarga de hacer trabajos de archivo y de documentación, es muy simpática”

Y yo pensé que me iban a colocar “el muerto” por ser la nueva. Que nadie más quería trabajar con esa chica y me tocaba a mi lidiar con ella.

Convergenciasolidaria: zasca en toda la boca.

Conocer a esta compañera cambió mi perspectiva de las personas con Síndrome de Down y con discapacidad cognitiva. Para empezar físicamente no encajaba con el estereotipo que me había hecho. Era una chica joven, guapa, y que además vestía muy a la moda. Conjuntada con muy buen gusto y con sus accesorios.

Tenía una cierta deficiencia intelectual, y para poder trabajar con ella, en vez de hacer algo “con ella” lo hicieron conmigo. Vino una persona de la asociación que colaboraba en su educación e inclusión laboral y pasó conmigo varios días explicándome cómo era esta chica, qué podía esperar de ella en el trabajo, cómo explicarle las tareas que el encomendaba.

En qué tareas era muy buena y en cuales era muy mala, por su discapacidad.

A ella le encantaba hacer cosas de cara a la gente, en las que hubiera interacción social, pero se le daban mal. Por lo que cuando había tareas de este estilo le pedía que me acompañara para que se hiciera algo que le gustaba, pero bajo supervisión.

Por otra parte, si había que organizar algo, o revisar datos, era la persona perfecta. Super atenta a los detalles y muy meticulosa. Incluso repasaba el trabajo por decisión propia antes de entregarlo.

Convergenciasolidaria: (dis)capacidad intelectual.

En nuestra sociedad no hacemos más que fijarnos en las cosas malas, en lo diferente, en lo que nos cuesta y lo que fallamos. Lo que nos falta.

Y al final todos somos deficientes en algún aspecto, a la vez que todos tratamos de ser lo más “funcionales” posibles.

Cuando hablé con la chica que ayudaba a mi compañera en la inclusión me di cuenta de que me estaba explicando cómo era para poder utilizar sus puntos fuertes y explotarlos. Hacerla sentir lo más útil posible y sacar su máximo potencial.

Y ¿no es eso lo que deberíamos hacer con cualquier persona?

Tiempo después, cuando ya había confianza, cuando sentí que podía llamarla amiga le conté que los primeros días de trabajo estaba reacia a conocerla. Que pensaba que era una especie de prueba. Que no quería trabajar con ella por lo que me habían dicho, por su “síndrome de down”.

Ella, lejos de enfadarse me dio un abrazo gigante encantada de que tuviéramos una relación tan cercana para llamarnos amigas. Nunca me lo echó en cara ni se enfadó. Aunque ya lo hice yo mil veces por ella.

Convergenciasolidaria: una oportunidad

Si conoces a alguien distinto a ti, con una capacidad diferente de comunicarse, de ver el mundo… con otro ritmo. Tómalo como un regalo y una forma de aprender tanto de esa persona como de ti, un regalo único.