¿Conoces la escucha activa?

La escucha activa es una de las 3 formas de escuchar que hay, aunque en realidad, como psicóloga, creo que ésta es la única forma en la que verdaderamente escuchamos al otro.

  • La escucha inconsciente: es aquella que tenemos activada permanentemente, o lo que solemos llamar oír. Es esa capacidad que tenemos para percibir todo tipo de sonidos, estemos prestando atención o no.
  • La escucha consciente: en el momento en que decidimos prestar atención a un sonido determinado, ya sea una canción o alguien hablando estamos practicando este segundo tipo de escucha.
  • La escucha activa: es la que además de consciente pone más sentidos en marcha. La combinación de estos sentidos hace que podamos disfrutar de más matices del sonido que estemos escuchando.

¿Que necesito para la escucha activa?

Para la escucha activa es importante poner el foco en la otra persona, quien nos está hablando. Dejar de un lado nuestros pensamientos, emociones y sentimientos y centrarnos por completo en el otro. Para hacer esto debemos tomar la decisión consciente de escuchar al otro. Una vez hemos tomado esta decisión podemos hacer una serie de cosas para asegurarnos de favorecer esta escucha.

A nivel no verbal

  • Contacto visual: mirar a la otra persona a los ojos le indica que le estamos prestando atención.
  • Sonrisa: indica una predisposición positiva ante lo que estamos escuchando.
  • Postura: estar ligeramente inclinado hacia la otra persona indica interés.
  • Rapport: copiar en espejo las posturas o gestos del otro hace que se sienta más a gusto.

A nivel verbal

  • Parafrasear: elaborar de forma distinta una frase para asegurarte de que la has entendido.
  • Resumir: para hacer saber al otro que has estado escuchando y has entendido.
  • Hacer preguntas: para hacer saber al otro que te interesa y quieres saber más.
  • Onomatopeyas: para reforzar al otro que siga hablando apoyar con “ajá”, “hmmm”…

Sentir al escuchar

Además necesitarás poner otros sentidos en práctica para poder entregarte por completo a la escucha. La empatía será la habilidad más importante para poder tener éxito. Ser capaz de escuchar y entender al otro, sin juzgar ni emitir opiniones pero manteniendo una distancia que nos permita ver todo desde fuera. Al no caer en la simpatía podemos permitir al otro sentir sin que sus sentimientos y emociones nos llenen y quedar tocados emocionalmente tras la conversación.