Ese motivo por el que… dejas tu conversación a medias

…motivos por los que dejas las frases, charlas y lecturas a medias. Constantemente y sobre todo desde que eres madre. Da igual que estés en casa con una amiga, hablando tranquilamente con tu madre por skype o en un restaurante.

Y por supuesto gracias al insomnio maternal es más que posible perder el hilo, en cada conversación. O también puedes desarrollar superpoderes y tener múltiples conversaciones a la vez, pero requiere práctica.

Motivo 1: Mucho ruido

Si a la mitad de una frase suena un estruendo muchas veces no te preguntas qué habrá pasado, ni si habrá un peligro. Tu culo ya se ha levantado de la silla, si tenías la suerte de estar sentada. Dejas cualquier cosa en el aire, un gran ruido es proporcional a la gran catástrofe que se haya podido montar. Muchas veces resulta que solo se ha caído algo que parecían mil cosas… pero ya sabes que eso solo es el 50% de las veces, el otro 50% está compuesto por cosas que:

  • tienen contenido peligroso, inflamable… potencialmente mortal.
  • se hacen añicos que se meten hasta debajo del rodapié.
  • de ninguna manera pueden ser ingeridas por niños ni animales domésticos.

Esto por solo nombrar algunas posibilidades. Total, hay que montar zafarrancho para arreglar el desaguisado.

Motivo  2: Completo silencio

Tan peligroso o más que el anterior. Estás charlando tranquilamente y de repente suena la alerta silenciosa en tu cabeza. No hay ruido. Echas un vistazo rápido, el peque no está a rango. Quizás está jugando pacíficamente en su habitación, cosas más raras se han visto.

Es el momento de iniciar una misión ninja y asomarse sin ser vista ni establecer contacto visual. Lo suficiente para saber que no esta planeando el apocalipsis o dominar el mundo pero sin que piense que estás disponible para jugar.

Es un equilibrio muy difícil de conseguir. Me río yo de los libros de consejos para seducir a alguien y los talleres de asertividad.

¿Habéis entablado conversaciones con niños en parques?

Entonces sabréis de lo que hablo: no pueden saber que estáis pendientes, lo notan y te reclaman para el juego y entonces adiós conversación.

Motivo 3: Caca

No hay nada que una tanto como estar hablando con una amiga y ver que, mientras trata de mantener la conversación arruga la nariz. Tiene tu maravilloso bebé en brazos y el angelito ha decidido que estaba tan a gusto que era el momento.

También puedes estar resfriada en uno de esos múltiples virus mutados por niños que suelen atacarte una ves tienes peques en casa. Entonces tú no lo hueles. Pero el otro si. Y tiene una difícil elección: aguantar estoicamente o cortar la conversación “cambia a tu peque por favor, me voy a asfixiar”.

Según crece va evolucionando de “Tengo caca” a “Mamá quiero hacer caca ven conmigo al baño”. Pero mi gran favorito de todos los tiempos será ese grito a la enésima potencia que lanza desde el baño para preguntar “¿Mamá, he hecho caca, me limpias?”

Puro amor.

Esto son solo 3 motivos…

Pero es que Loki acaba de cumplir el año hace poco y todavía no le ha dado tiempo a hacer gran cosa… aunque estoy empezando a atisbar un nuevo motivo que se parece sospechosamente a una rabieta…. te haré saber lo que descubro en mis investigaciones.