Cómo presentar tu bebé a tu gato

Tu gato es un miembro más de la familia, como lo es o será tu bebé. Si estás esperando un bebé y tienes un gato (o más) probablemente te preocupa que se lleven bien.

El carácter de un gato.

Cada gato es un mundo. Por mucho que se diga que son ariscos, que no son cariñosos, que no son fieles… No es cierto. Un gato es como una persona, si me apuras, puedes encontrarte con muchas formas diferentes de ser.

Si es cierto que tienen unas características comunes como que son susceptibles a los cambios y les pueden generar ansiedad. Durante el embarazo hay muchos cambios en la mamá que ellos notan (como si lo olieran). Y en ese periodo también cambian patrones de comportamiento en la familia, el ritmo puede ser distinto… También se suelen ir adquiriendo los distintos útiles para el futuro bebé que suelen ser aparatosos.

Todas esas cosas nuevas pueden alterar a tu gato y por ello es importante tenerle en cuenta como alguien más a la hora de preparar la llegada del nuevo miembro de la familia.

En mi caso tengo 2 gatos una hembra y un macho que durante el embarazo y la llegada de Loki cumplieron 3 y 4 años:

  • Tardis, el macho, es muy cariñoso y juguetón. Suele estar encima de nosotros y saludar a las visitas cuando llegan. Es bastante sociable. Cuando se enfada o asusta si puede arañar o morder, aunque no es algo habitual.
  • Astrid, la hembra, es una gran cazadora. Se deja querer, aunque no suele buscar mimos. No es muy sociable, aunque cada vez lleva mejor las visitas (sobre todo de gente conocida). Cuando se enfada o asusta suele huir, nunca nos ha arañado ni mordido pero suele estresarse y se mea fuera del arenero.
Aviso:

Yo NO soy veterinaria ni especialista en comportamiento animal. Lo que cuento aquí es mi experiencia tras haberme informado con mis veterinarios y en Internet. Si ves que digo algo raro o equivocado, por favor, házmelo saber.

Lo básico: veterinario y feliway.

Pasar por el veterinario para que haga una revisión al gato, comprobar que tiene todas las vacunas al día, que está desparasitado y se encuentra bien. Es algo que deberíamos hacer cada cierto tiempo y a veces se nos pasa. Esta visita a partir de la semana 30 del embarazo puede ahorrarnos quebraderos de cabeza y además tu veterinario, quien mejor conoce a tu gato, podrá darte pautas para ayudarte de forma personalizada.

Como Astrid suele padecer ansiedad, cuando cambiamos algo de sitio, compramos algún mueble nuevo, hacemos limpieza general o vienen muchas visitas suele hacer pis fuera del arenero. Para evitarlo hemos cambiado de arena varias veces y tenemos puesto Feliway.

Nosotros usamos el de enchufe, tenemos puestos 3:

  • Entrada/salón.
  • Habitación de matrimonio.
  • Habitación de Loki.

He comprobado que cuando está por acabarse o se acaba, aparecen de nuevo los pises. No es que haga magia y no sirve para todos los casos o todos los gatos. Además es bastante caro. Para nosotros es mas caro cambiar de sofá/colchón que comprar Feliway, es cuestión de valorarlo.

El gato y las cosas del bebé.

Una de las cosas que tenía muy claras era que necesitaba que los gatos se acostumbraran a las cosas del bebé y enseñar a Astrid que no se podía mear en ellas. No sabía si lo haría o no, pero pensé que era mejor comprobarlo sin bebé de por medio.

De esta forma tuvimos la cuna montada meses antes de la llegada de Loki. La dejamos un tiempo sin colchón, para que pudieran explorar pero sin dar facilidades a mearse en ella y luego pusimos el colchón dentro de la bolsa de plástico, para ahorrar en limpieza. Se meó un par de veces en el colchón con plástico. Cuando vimos que pasaba el tiempo y no se volvía a hacer pis, monté la cama.

Como los bebés suelen manchar tienes muchas opciones para proteger el colchón: sábanas protectoras (hay para cuna y minicuna, enlaces afiliados) y empapadores (link afiliado) fueron las dos cosas que nosotros usamos.

Hubo un pis en la cama montada con sábanas y todo, antes de la llegada de Loki, y después de eso, hasta ahora, nunca más. Y cruzo los dedos porque así siga mucho tiempo…

Con la bañerita/cambiador, la hamaca y el carro hicimos lo mismo. Lo montamos tiempo antes para que pudieran conocer el cacharro, ver donde estaría, familiarizarse con formas y olores. Presentar las cosas con tiempo nos permitió hacerlo poco a poco y tener menos escapes. Nunca arañaron nada.

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Cuando nace el bebé.

Los días de pródromos en casa con sus consecuentes idas y venidas al hospital no pasaron desapercibidas por mis gatos. La verdad es que fueron mi mayor compañía pasando las contracciones nocturnas, cuando Natsu dormía y ellos me vigilaban. Creo que sabían lo que estaba por venir.

En el momento, con el desgaste y el cansancio que llevaba no recuerdo si lo hicimos o no, pero la idea es, antes de salir del hospital:

  • Comprobar que tiene agua y comida suficiente para 2 o 3 días.
  • Limpiar el arenero (idealmente cambiar la arena, para que esté más a gusto).
  • Cortar las uñas. Mejor ahora con tiempo y sin estrés, que luego.
  • Si has puesto Feliway, comprobar que queda suficiente para los próximos días.

Más o menos, lo mismo que harías si te fueras de vacaciones.

Cuando nace el bebé normalmente lo arropamos con un arrullo o mantita, según la temporada. Esa prenda se impregna del olor del peque. Tengo la suerte de contar con un amigo que nos vino a visitar al hospital para conocer a Loki y le dimos esa prenda para que la llevara a casa. De esta forma los gatos ya conocían el olor de Loki antes de que llegásemos.

La llegada a casa: ¡hola gato!

Nos fuimos de casa un domingo temprano y volvimos un miércoles por la tarde. No había pasado mucho tiempo, había sido como un fin de semana fuera y en caso de parto normal eso es lo que se suele estar en el hospital: lo que dura el parto más 2 o 3 días.

Entré con Loki en un fular semielástico pegadito a mi. En realidad es como si lo llevara en brazos, pero más recogido. Entré en casa, los saludé como siempre y me senté en el sofá. Ellos se acercaron a nosotros, como es lo normal, a pedir mimos. Destapé a Loki poco a poco hasta sacarlo del fular y me lo dejé en brazos. Les llamé para que se acercaran a mi y acarariciarlos un poco.

En general les dio igual ese primer contacto y la mayor parte del tiempo ignoraron a Loki.

Y es la experiencia que han vivido la mayoría de personas con gatos y bebés que conozco. Los gatos suelen ignorar a los recién nacidos.

Aunque los gatos vayan a ignorar al recién nacido nunca debes dejarlos solos sin vigilancia. El gato podría asustarse y hacer algo inesperado. Alguna vez me he llevado un arañazo en las piernas porque ha saltado desde mi al suelo y las tenía algo largas. No son cosas premeditadas, ni hay maldad, pero si podemos evitar estos momentos, mejor.

Recibir visitas en casa.

Si va a venir gente a conocer al bebé a casa es conveniente darles instrucciones para que se comporten adecuadamente con el gato:

  • Saludarlo al llegar. El gato se entera y el bebé no.
  • Si siempre han sido cariñosos con el gato, que lo sean un rato, luego se pueden lavar las manos y tocar al bebé.
  • No apartar al gato del bebé. No hacer movimientos bruscos si el gato decide acercarse a olisquear.

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A modo de resumen:

  • Feliway en enchufes.
  • Sábanas impermeables.
  • Empapadores.
  • Cortar uñas.
  • Prenda con olor al bebé.
  • Saludar primero.
  • Presentar poco a poco.
  • Mucho amor.
  • No dejarlos solos.
  • Sin movimientos bruscos.

Y… a disfrutar de la relación tan bonita que se puede llegar a crear entre tus mascotas y tu bebé.

¿Tienes gato? ¿Cómo preparaste la llegada de tu bebé?
¿Que tal fue el momento de conocerse?