Resolucion IDEAL de problemas

Un problema es una situación que nos general cierto malestar y ante la cual podemos buscar una solución. Y da la casualidad de que tengo un método ideal para afrontar esa búsqueda de soluciones y elección de la solución final.

IDEAL

Estos son los pasos para utilizar la herramienta ideal en la resolución de problemas:

  1. Identificar: primero debemos identificar el problema. ¿Hay una situación que nos genera malestar?, ¿se trata de más de una situación?
  2. Definir: una vez hemos identificado la situación o situaciones vamos la describir lo más detalladamente posible. ¿Quién está involucrado?, ¿qué ocurre?, ¿cuándo?, ¿dónde?, ¿por qué?. De esta forma veremos el problema más claramente.
  3. Explorar alternativas: veremos todas las posibles vías de acción, para ello podemos utilizar diferentes estrategias como la tormenta de ideas o un mapa mental. Todo vale, en esto momento no necesitamos ser críticos con las ideas que se nos ocurran.
  4. Actuar: evaluaremos cada acción posible de las que hemos pensado. Ver las consecuencias de cada una. Entonces podremos seleccionar la estrategia (o estrategias) que más nos convenga y ponerla en práctica.
  5. Lograr: una vez hemos tomado la decisión debemos evaluar cuales han sido los resultados de la acción que hemos llevado a cabo y sus consecuencias de forma que podamos mejorar nuestra acción o cambiar.

La experiencia es un grado

Cada problema es único y a la vez puede ser similar a otros. Cuanta más experiencia tengamos en un campo concreto más fácil será resolver un problema que se nos plantee dentro de ese campo.

En este caso los peques van dominando poco a poco diferentes áreas según van desarrollándose sus habilidades: movimiento, comprensión, habla… No podemos exigir que su resolución de problemas sea la misma a los 18 meses que a los 24. Por ejemplo con un puzzle, para empezar, tienen una motricidad fina mucho más desarrollada para coger y girar las piezas.

Algo que con niños es tan obvio parece no serlo para los adultos pero es exactamente igual. Un campo de conocimientos que no dominamos puede suponer un reto en la resolución de problemas.