Nanowrimo: Para mi ya eres todo

 

Nanowrimo es un acrónimo para “National Novel Writing Month” o lo que es lo mismo “Mes Nacional de escribir una novela”. Tradicionalmente se hace en el mes de noviembre y millones de personas en todo el mundo nos volvemos locos por llegar a escribir 50.000 palabras antes del día 30.

¿Cómo va mi Nanowrimo?

De momento voy muy despacio. Loki me deja poco tiempo libre para escribir y cuando me pongo no es llegar y besar el santo. La inspiración no llega de la nada. A veces me dejo notas a mi misma en formato audio en el móvil para cuando me siento poder seguir con esas ideas. En el fin de semana, aunque hay más tiempo también hay eventos sociales, así que en la primera semana apenas he llegado a las 9.000 palabras.

¿De qué va la novela?

En principio tenía una historia fantástica en la cabeza… mundos distantes, aventuras, amor… pero el día 1 del Nanowrimo me senté ante la hoja en blanco y no me salía nada. Así que decidí ponerme a escribir de lo que me saliera… y empezó a construirse una novela sobre maternidad. Mi maternidad. Y también sobre mis sentimientos y la depresión.

Voy dejando fragmentos en este hilo de twitter:

Y a continuación, un fragmento más largo, aún sin pulir, pero que me apetece compartir.

 

Para mi ya eres todo

Acaricio mi barriga incipiente con suavidad, como si pudieras notar las caricias a través de la piel. Con miedo a despertarte por si estuvieras durmiendo, a perturbar tu sueño.

Sé que estás ahí porque me lo han dicho los médicos. He visto fotos en blanco y negro de un puntito blanco. También he escuchado una especie de galope de caballo extraño que sale de tu interior. Es tu latido. Aún no tienes un corazón formado y parece que corras hacia la vida.
Suspiro y miro por la ventana. Hace frío y los cristales se han empañado. La ciudad se ha envuelto en la lentitud del invierno. Parece que fuera al revés que tú.

Yo me he cubierto con una mantita porque estoy helada. Desde que te tengo dentro de mi parece que absorbieras todo mi calor para reunir energía y crecer. Duermo más que antes y estoy más cansada, así que diría que te estás llevando mi energía.

Crece con salud. Crece y vive. Una pequeña lágrima se me escapa y se despeña por mi mejilla.

Aún no eres nada y para mi ya eres todo.

No tienes manos ni pies, aun ni siquiera pareces una persona. Y me da absolutamente igual. Solo quiero ser un buen lugar para que crezcas. Espero mantenerte con seguridad dentro de mí durante las próximas semanas. Tú solo crece, poco a poco, a tu ritmo.

Tengo tanto miedo y tanta ilusión. Quiero gritar a los cuatro vientos que estás dentro de mí. Que por fin lo hemos conseguido y has decidido venir a ayudarnos a crear una familia. Pero debo tener cuidado porque eres muy frágil y no hay nada seguro.

En la vida nada es seguro, nunca. Me costó aprenderlo de la peor de las maneras. Perdiendo a alguien que pensé que estaría por siempre a mi lado. Que me acompañaría mientras envejecíamos juntas. Quien lloraría conmigo a nuestros padres cuando se fueran, mi hermana, tu tía.

Ella se fue demasiado pronto.

Por eso tú debes quedarte conmigo, por favor. Crece con salud. Crece y vive.

Sigo acariciando mi barriga con suavidad. No sé en qué lugar de ella estás descansando ahora mismo, así que la acaricio por todas partes. Quiero pensar que el amor que siento por ti te llega de alguna manera y te hace más fuerte, te ayuda a crecer.

Quizás notas que estoy triste a la vez que te mando todo este amor. Es la tristeza que acompaña al miedo. Miedo por tu fragilidad, a pesar de que tu latido suene raudo y fuerte. Es tan pequeño que necesitamos el ecógrafo para poder oírlo. Es aún más pequeño que tú.

Y tú eres tan grande que llenas mis pensamientos constantemente. No puedo parar de pensar que estoy embarazada. Es como una canción que llevo puesta constantemente sonando mientras hago las cosas normales… cuando me ducho, cuando voy al trabajo, mientras tecleo en el ordenador… suena tu canción.

No tiene palabras, y en realidad tampoco tiene ningún sonido particular. Es un sentimiento que se mueve por todo mi cuerpo, lo recorre desde ti, pasando por mi corazón hasta mi cabeza. Como si me estuvieras enviando algún tipo de mensaje que no puedo entender.

Quizás esa es tu forma de decirme de vuelta que me quieres. Aunque deberías esperar a salir y verme. No sé qué tal madre seré.

Crece con salud. Crece y vive. Para ver en qué tipo de madre me puedo llegar a convertir.

Me limpio la lágrima solitaria con el dorso de la mano y me pregunto cuándo sabré que soy madre.

¿Ahora que estás dentro de mí? ¿Cuándo ya parezcas una mini persona? ¿Cuándo note tus patadas? ¿Cuándo se me note la barriga? ¿Cuándo salgas? ¿Cuándo te tenga en brazos?

No sé en cuál de todos esos momentos me habré convertido en madre. Tengo la sensación de serlo ya, a pesar de que tú seas un puntito, para mí lo eres todo.